Nutrición Media

La verdad sobre el pollo amarillo y el blanco: ¿cuál conviene comprar?

La carne de pollo es uno de los alimentos más consumidos en el mundo. Gracias a sus diversas formas de preparación, se ha convertido en un alimento versátil que puede consumirse en distintos horarios del día; sin embargo, tanto en tiendas de autoservicio como en pollerías se puede ver la carne en dos colores, el amarillo y el blanco, entonces ¿qué es mejor, el pollo de piel amarilla o el de piel blanca?

La respuesta es que ambos son iguales y no presentan diferencias importantes, salvo por el color de la piel y la grasa, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Federación Avícola Catalana (FAC).

A través de una publicación en la revista Carnissers Xarcuters Catalunya, número 197, publicada en julio de 2023, la FAC explicó que ambos tipos de pollo tienen las mismas propiedades nutritivas y que, en ambos casos, se utilizan las mismas estirpes y sistemas de crianza.

Por ello, elegir consumir pollo de un color u otro depende únicamente de la preferencia de cada persona.

La FAC explica que la diferencia en la coloración de la piel se debe a la composición de su alimentación. En el caso del pollo amarillo, la dieta incluye carotenoides, compuestos presentes de manera natural en diversos alimentos que aportan una coloración amarilla a la piel, la grasa e incluso a la carne del ave.

Los carotenoides se incorporan a la alimentación de las aves mediante la adición de maíz y/o pigmentos en proporciones suficientes, lo que favorece esa coloración.

Si eliges pollo amarillo o pollo blanco, no tendrás ningún problema en su consumo, ya que ambos ofrecen las mismas propiedades. No obstante, algunas personas prefieren uno u otro dependiendo del tipo de preparación.

Por ejemplo, para preparar pollo al hornorostizado o a la parrilla, la elección más común suele ser el pollo amarillo, debido a la apariencia que adquiere una vez cocinado.

La Profeco recomienda que, al adquirir carne de pollo en una tienda de autoservicio, se lea la etiqueta, se verifique la fecha de caducidad y se elijan cortes con un máximo de dos días de envasado.

Además, es recomendable revisar que el pollo no presente un color verdoso o morado, mal olor, espuma, viscosidad o cualquier otra alteración que indique que no se encuentra en buen estado.

Fuente: UNO TV