El Cambio Climático es la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI. La salud es y será afectada por los cambios de clima a través de impactos directos (olas de calor, sequías, tormentas fuertes y aumento del nivel del mar) e impactos indirectos (enfermedades de las vías respiratorias y las transmitidas por vectores, inseguridad alimentaria y del agua, desnutrición y desplazamientos forzados).
El cambio climático ya no es una amenaza lejana; es hoy en día una realidad con profundas implicaciones para la salud humana. Desde la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos hasta los cambios en los patrones de enfermedades infecciosas, los impactos de un clima cambiante en la salud son complejos y de gran alcance.
Aunque aún persisten vacíos de datos y desafíos interdisciplinarios, el consenso científico sobre los riesgos que el cambio climático plantea para la salud global está creciendo,. Los países están comenzando a evaluar estos riesgos y a desarrollar sistemas de vigilancia, pero se necesitan enfoques más sólidos y estandarizados.
A medida que el mundo enfrenta el aumento de las temperaturas y el clima impredecible, integrar la salud en la política climática es esencial. Al aplicar los principios de sostenibilidad, equidad y precaución, podemos proteger mejor a las poblaciones vulnerables y fortalecer la resiliencia para el futuro.
- El cambio climático no es solo un problema para las generaciones futuras, ya está sucediendo. Se registran temperaturas medias más altas cada año, y más personas se ven afectadas por desastres, enfermedades sensibles al clima y otras condiciones de salud.
- El cambio climático exacerba algunas amenazas para la salud y crea nuevos desafíos de salud públicos. En todo el mundo, analizando solo unos pocos indicadores de salud, ocurrirán 250,000 muertes adicionales por año en las próximas décadas como resultado del cambio climático.
- El sector salud tiene un papel importante que desempeñar en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que son la causa del cambio climático. Deben realizarse inversiones para “ecologizar” las instalaciones para la atención de salud, con el uso de paneles solares, equipos de eficiencia energética y gestión de residuos. A nivel mundial, solo alrededor del 0,5% de la financiación climática multilateral se ha atribuido a proyectos de salud.
- Las instalaciones de atención medica también necesitan ser seguras y permanecer operativas durante y luego de desastres. En las Américas un 67% de las instalaciones de atención médica están ubicadas en áreas proclives a desastres. En la última década, 24 millones de personas quedaron sin acceso a la atención médica por meses debido a daños de la infraestructura.

Fuente: OPS/OMS
