Nutrición Media

Investigadores de la UANL explican cómo debe ser la leche materna y qué colores pueden alertar sobre un problema

Especialistas del Hospital Universitario señalan que las variaciones de color suelen ser normales, pero advierten que algunos tonos pueden indicar infecciones o lesiones que requieren atención médica.

Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) revelaron detalles sobre las variaciones de color que puede presentar la leche materna y explicaron cuáles son normales durante la lactancia y cuáles podrían ser una señal de alerta que requiere atención médica para proteger la salud de la madre y del bebé.

Especialistas del Banco de Leche Humana del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” informaron que la leche puede presentar tonalidades amarillas, blancas e incluso azuladas sin que esto represente un riesgo, ya que las variaciones dependen de la etapa de la lactancia, su composición y el proceso de conservación.

Mercedes Tijerina Guajardo, coordinadora del Banco de Leche Humana, explicó que en los primeros días después del nacimiento se produce el calostro, una leche de color amarillo rica en proteínas e inmunoglobulinas que fortalece el sistema inmunológico del recién nacido.

Posteriormente aparece la leche madura, de color blanco, que aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento del bebé. En caso de haber sido congelada, también es normal que al descongelarse presente tonos azulados debido a un proceso natural de las grasas.

La especialista recomendó descongelarla y entibiarla de forma gradual, mezclándola suavemente para reincorporar sus componentes y evitando temperaturas superiores a los 70 grados para conservar sus propiedades.

Los investigadores explicaron que la leche materna es un alimento dinámico que adapta su composición a las necesidades del bebé.

Cuando el menor enfrenta una infección, el organismo de la madre incrementa la producción de anticuerpos, lo que puede hacer que la leche se vuelva más amarilla o espesa como parte de una respuesta natural para ayudar a combatir virus o bacterias.

Los especialistas advirtieron que existen tonalidades que no deben considerarse normales. Si la leche presenta colores verde, rojo, rosa o café, es importante buscar atención médica, ya que podrían estar relacionados con lesiones en la glándula mamaria o con infecciones bacterianas que representan un riesgo para la madre y el bebé.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna, comprende del 3 al 7 de agosto, periodo durante el cual el Hospital Universitario y la Facultad de Medicina de la UANL realizan actividades informativas para promover la lactancia y brindar orientación gratuita a las familias a través del Banco de Leche Humana.

Fuente: MVS Noticias